Esta butaca es otro ejemplo de como con paciencia se pueden recuperar todo tipo de muebles y enseres.
Las fotos hablan por sí mismas, el paso del tiempo y la carcoma habían hecho estragos en ella.
La estructura de estas butacas es prácticamente entera de cartón, salvo la base que lleva dos aros de madera y varios listones verticales que los unen y el contorno del respaldo.
Quitamos la vieja tapicería y nos encontramos con que el interior estaba aún más dañado que el exterior.
Le hicimos el tratamiento para la carcoma y la tuvimos envuelta en plásticos durante un mes.

Hubo que ponerle una base y un listón nuevos.
Quitamos la vieja tapicería y nos encontramos con que el interior estaba aún más dañado que el exterior.
Le hicimos el tratamiento para la carcoma y la tuvimos envuelta en plásticos durante un mes.

Tras arreglar la estructura comenzamos a tapizar. Lo primero la base superior.
Después cortamos un rectángulo de espuma con las medidas del interior, la forramos con tela y lo fuimos grapando.
El paso siguiente fue colocar los cartoncillos exteriores en la base.
Colocamos el cordoncillo y la polipiel, que previamente habíamos cortado en dos piezas, que unimos en los laterales mediante un pliegue y unas tachuelas.
Pusimos la espuma y grapamos.
Forramos con tela la base y la clavamos a la estructura.
En la parte interna colocamos espuma para que estuviese más mullida.
Como venía sin patas, cortamos unos tacos de madera que pintamos en color plata y los atornillamos con tirafondos.
A continuación cortamos un trozo de polipiel abundante para el respaldo, que nos permitiese tensar bien los botones para hacer el falso capitoné.
En el respaldo colocamos el cartoncillo y lo forramos, sujetándolo a la estructura con tachuelas.
La unión entre el respaldo y la base era de metal, así que la forramos con polipiel haciéndole una costura en la que cosimos tres botones.
Para el asiento cortamos un trozo amplio porque queríamos hacer el capitoné con pliegue.
Colocados los botones, tensamos y grapamos en la parte interior, que después forramos con la misma tela de la base.
Para ocultar las grapas pegamos pasamanería en el borde de la base y en la parte trasera del asiento.
La faldeta la cortamos con unas tijeras especiales que le van dando forma en pico y la sujetamos a la estructura con tachuelas.
Fue un trabajo laborioso pero el resultado final compensó todos los esfuerzos, ¿no os parece?



