Algunos objetos están llenos de potencial, los tarros son uno de esos elementos que con muy poquito se convierten en detalles decorativos.
Un retal de tela, un trozo de cinta, unas perlas adhesivas y un poco de pegamento que nos sobraron de un trabajo han sido los elementos que nos han ayudado a transformar este tarro.
Un simple bote de cristal que encaja perfectamente en distintos ambientes.
Con esta entrada nos unimos al "Finde frugal" del blog de Marcela, "Colorín colorado", que cada fin de semana se convierte en una fiesta de buenas ideas.




























